Poti de Cai
← Espectáculos

Espectáculos

Cuerpos singulares, amores eternos

Espectáculo de narración oral para público adulto

Soraya Baum y Poti de Cai

Hay cuerpos que llaman la atención antes incluso de que conozcamos a quien los habita.

Demasiado grandes.

Demasiado pequeños.

Extraños.

Diferentes.

Fuera de la medida que alguien decidió considerar normal.

Y después está el amor, que suele mostrar bastante poco respeto por las medidas.

Cuerpos singulares, amores eternos reúne historias de personas que se salen del molde y de amores que tampoco parecen demasiado interesados en entrar en él.

Cuerpos que cuentan

Vivimos mirando cuerpos.

Los juzgamos, los clasificamos, los deseamos, los escondemos, los convertimos en espectáculo o pretendemos que pasen inadvertidos.

A veces basta una diferencia para que dejemos de ver a una persona y empecemos a ver únicamente aquello que la hace distinta.

Las historias de este espectáculo parten de ahí.

De cuerpos singulares, pero también de la manera en que los miramos.

Porque quizá la pregunta no sea solo qué tiene de extraño quien está delante.

Quizá convenga preguntarse también qué estamos viendo nosotros cuando lo miramos.

Y entonces aparece el amor

El amor tampoco se caracteriza por facilitar las cosas.

Llega cuando quiere.

Se fija en quien no debería.

Sobrevive más de lo razonable.

O desaparece justo cuando habíamos empezado a confiar en él.

En estas historias puede enfrentarse a la diferencia, a las convenciones, al paso del tiempo, a la mirada ajena e incluso a la muerte.

No siempre gana.

Los cuentos tampoco están obligados a ser amables.

Pero quizá por eso seguimos necesitando historias de amor.

Porque llevan siglos intentando responder a una pregunta para la que todavía no hemos encontrado una solución especialmente satisfactoria:

¿qué estamos dispuestos a hacer cuando alguien se vuelve imprescindible?

Dos maneras de contar

Soraya Baum y Poti de Cai alternan sus historias a lo largo del espectáculo.

Cada uno conserva su voz, su repertorio y su manera de estar delante del público. No interpretamos juntos una misma historia ni buscamos convertir dos estilos en uno.

Nos encontramos alrededor de un mismo territorio.

La diferencia.

El cuerpo.

El amor.

Y dejamos que cada cuento entre por su propia puerta.

El repertorio es relativamente estable, aunque la narración oral tiene una saludable resistencia a convertirse en una pieza completamente cerrada. Alguna historia puede cambiar cuando el espacio, el público o el momento lo piden.

Encontrarse también fuera del cuento

Cuerpos singulares, amores eternos es nuestro primer espectáculo de narración oral juntos.

Soraya y yo compartimos también vida fuera del escenario, lo cual puede resultar una magnífica ventaja o una forma particularmente sofisticada de complicar una relación.

Por ahora seguimos contando.

Nuestras trayectorias se han cruzado además en la formación: yo desde la narración oral y Soraya desde la improvisación.

Dos lenguajes diferentes que han ido alimentando de manera recíproca nuestra forma de mirar la escena.

No se trata de mezclar narración e improvisación hasta que resulte imposible distinguirlas, sino de permitir que cada disciplina haga preguntas interesantes a la otra.

Y algunas de esas preguntas han terminado entrando también en este espectáculo.

Espacio y condiciones

El espectáculo puede realizarse en teatros, salas, bibliotecas, cafés, espacios culturales y otros lugares adecuados para la narración oral.

No requiere una escenografía compleja.

Sí necesita una buena relación visual con el público y unas condiciones acústicas que permitan escuchar con comodidad.

La proximidad funciona especialmente bien, aunque el espectáculo puede adaptarse a espacios de distinta capacidad.

Cuando sea necesario, pueden acordarse previamente con la organización las necesidades de sonido e iluminación. Dispongo de equipamiento básico propio de apoyo que puede utilizarse cuando las características del espacio lo permitan.